Generalidades
de la consultoría
1.1 Concepto,
naturaleza de la consultoría
1.1.1 Antecedentes
de la consultoría
La consultoría de
empresas tiene su origen en la revolución industrial, la aparición de la
fábrica moderna y las transformaciones institucionales y sociales conexas. Sus
raíces son idénticas a las de la dirección o administración de empresas como
esfera separada de la actividad humana y campo de aprendizaje.
Los pioneros de la
organización científica del trabajo dieron un gran impulso al desarrollo de la
consultoría, ellos son Frederick. W. Taylor, Frank y Lillian Gilbreth, Henry L.
Gantt y Harrington Emerson. Todos ellos creían en la aplicación del método
científico para resolver los problemas de la producción. Desempeñaron una
actividad incansable dando conferencias, efectuando estudios, escribiendo
libros y artículos, organizando demostraciones prácticas y aportando
asesoramiento de todas las formas inimaginables. Al final de su vida, Taylor
decidió convertirse en un consultor de empresas de tiempo completo. Estos esfuerzos
iníciales dieron origen a un rasgo muy importante de la consultoría de
empresas.
La consultoría que
surgió de la organización científica del trabajo se concretó principalmente en
la productividad y en la eficiencia en las fábricas y los talleres, la
organización racional del trabajo, el estudio de tiempos y movimientos, la
eliminación de desperdicios y la reducción de los costos de producción. A esta
esfera se le dio el nombre de “ingeniería industrial.
Las limitaciones
de la ingeniería industrial y de los métodos de los expertos en eficiencia han
dado origen a una ampliación del interés por otros aspectos y dimensiones de
las organizaciones mercantiles y a la aparición de nuevas esferas de
consultoría, Edwin Booz creó en Chicago en 1914 una de las primeras empresas de
consultoría como actualmente se conocen, y la denominó con el nombre de
“Business Research Services” (Servicios de Investigación Comercial).En los
decenios de 1929 y 1930 la consultoría de empresas fue ganando terreno no sólo
en los Estados Unidos y en el Reino Unido, sino también en Francia, Alemania,
Checoslovaquia y otros países industrializados. Con todo esto su volumen y
alcance siguieron siendo limitados. La consultoría por cuenta de los gobiernos,
y del ejército, desempeño un papel importante durante la Segunda Guerra
Mundial.
1.1.2 concepto de consultoría
La consultoría es, en esencia, un servicio
externo al que recurren las empresas con el fin de encontrar soluciones a uno o
más de sus problemas. A continuación una ampliación del concepto basada en una
breve revisión de literatura:
Ribeiro (p. (Soriano, 1998) 7), citando a otros
autores, expone que la consultoría es:
“La ayuda que presta un experto para resolver
un problema empresarial, basándose en su experiencia, habilidad y oficio.”
La intervención planificada en una empresa
con el objetivo de identificar los problemas existentes en su organización y de
implantar las medidas que se consideren convenientes y adecuadas para su
solución.
El servicio prestado por una persona o
personas independientes y calificadas en la identificación e investigación de
problemas relacionados con políticas, organización, procedimientos y métodos;
recomendación de medidas apropiadas y prestación de asistencia en la aplicación
de dichas recomendaciones.
Por su parte, Quijano (p.49) indica que la
consultoría es un tipo de relación de ayuda establecida entre diferentes
actores -el consultor y la organización- basada por un lado sobre los
conocimientos, las habilidades y las acciones del consultor, y por otro sobre
el conocimiento, la colaboración y la necesidad de la empresa-cliente.
La
asistencia técnica y servicio de consultoría, con servicios profesionales a los
cuales recurren los propietarios, directores de empresas y funcionarios
públicos cuando una empresa está atravesando algún problema relacionado con la
administración, organización, políticas, procedimientos, etc. Estos servicios
pueden se pueden dar de en forma interna o externa.
1.1.3 Definición de
consultor
El término
consultor es genérico y puede aplicarse a cualquier persona u organización que
facilite asesoramiento a los responsables de adoptar decisiones. Las
expresiones “consultor gerencial” o “consultor empresarial” señalan el sector
de intervención del consultor, que es la asistencia a empresarios, gerentes y
otros decisores en las empresas, tanto del sector público como privado. Los
clientes que buscan asesoramiento empresarial pueden elegir entre una gran
diversidad de servicios ofrecidos por consultores que muestran enormes
diferencias en cuanto a sus antecedentes, experiencias, competencias, estilo de
trabajo, condiciones de intervención, calidad deservicio y normas
profesionales.
Las características
de consultor deben corresponder a la naturaleza del problema planteado y a las
necesidades específicas del cliente; a continuación señalamos cuatro de ellas:
Un consultor es el profesional que mediante
la adquisición de las competencias de liderazgo intelectual, comunicación y
trabajo en equipo, es capaz de identificar información pertinente, de manera
que le permita analizar diversos problemas a partir de hechos concretos y
situaciones para elegir, de manera responsable, entre diferentes alternativas
de solución, proporcionado un consejo adecuado en un determinado momento, pero
considerando la factibilidad de su implementación.
1.2 Alcances e importancia
de la consultoría.
1.2.1 objetivo
El
principal objetivo de este tipo de servicios es facilitar la detección y
comprensión de problemas dentro de una organización y después, proporcionar
soluciones viables e implantar medidas apropiadas para aumentar la
productividad y competitividad de las empresas, así como aprovechar al máximo
las funciones que se lleva a cabo.
1.2.2 servicio de la consultoría
El
servicio de consultoría es brindando por un profesional proveniente de otra
empresa o de alguna agencia consultora, también puede ofrecerlo un especialista
por cuenta propia, con el propósito de percibir, comprender y propiciar
soluciones para resolver los problemas que enfrenta una organización.
La consultoría
debe ser imparcial, independiente y sugerente, no imponente, por lo tanto no proporciona
soluciones milagrosas. Sería un error pensar que una vez contratado un
consultor, las dificultades desaparecen. El consultor debe estar estrechamente relacionado
con el diseño, difusión y conocimiento de los nuevos sistemas, métodos y
técnicas de dirección, administración y operación.
1.2.3 beneficios de contratar consultores
profesionales
a.
la consultoría es un servicio independiente que se caracteriza por experiencia
e imparcialidad del consultor
b.
Su papel es actuar como asesores con responsabilidad por la calidad e
integridad de sus consejos.
c.
Es un servicio que proporciona conocimiento y capacidades profesionales para
resolver problemas prácticos.
d.
Trabajan con un programa concreto y tiempo medido, ya que el presupuesto debe
respetarse en beneficio de las contrapartes.
e.
La consultoría es puramente especializada e integral.
f.
Se obtiene un punto de vista imparcial y novedoso en la solución de problemas.
g.
Se puede recibir ayudar intensiva transitoria.
h.
facilitan el acceso y adaptación a nuevas tecnologías, mercados y retos.
1.2.4 Funciones generales de asistencia y/o
servicio
Los
servicios de consultoría de empresas tuvieron su origen en las economías de
mercado libre, y actualmente son más comunes en los países altamente
desarrollados. En E.E.U.U hay más de 5 mil firmas dedicadas a la consultoría de
empresas, y constituyen un sector importante de los servicios profesionales.
Las cifras son relativamente inferiores en Europa, pero en el Reino Unido y en
muchos otros países europeos el crecimiento de la consultoría ha sido muy
notable en las últimas décadas.
El
trabajo del consultor comienza desde el momento en que las empresas
experimentan alguna situación insatisfactoria y susceptible de mejorarse y
termina una cierta forma, cuando se han logrado los cambios necesarios y
favorables. Para esta labor, el consultor debe estar relacionado con el diseño,
difusión y conocimiento de los nuevos sistemas, métodos y técnicas de
dirección, administración y operación.
Funciones:
*
Proporcionar información exclusiva que no se
esté transmitiendo de forma lateral o que podría obtenerse por otro medio.
*
Examinar la información utilizando medios que
no están al alcance de los subordinados.
*
Fortalecer la capacidad de los equipos para
identificar, analizar y resolver problemas.
*
Implantar un clima agradable y un ambiente de
confianza en los equipos de trabajo.
*
Elaborar proyectos.
*
Hacer informes para tener al tanto a la alta
gerencia de la evolución y el cambio.
*
Asumir la responsabilidad de las decisiones y
proporcionar apoyo emocional en situaciones difíciles.
*
Dotar de todos los medios necesarios para
realizar las acciones de cambio.
*
Labor de investigación.
1.2.5 El proceso de consultoría desde el
enfoque estratégico y operativo
La
consultoría de empresas, es por sí misma, un proceso dinámico, derivado
precisamente del dinamismo que priva en el medio ambiente externo, en el que
juegan y compiten las organizaciones de todo tipo. En últimas fechas, a partir
de la segunda mitad del siglo XX, la gran problemática a la que toda
organización se enfrenta es a lograr obtener recursos escasos por el que pelean
las organizaciones de una misma región. Todas ellas, requieren tanto de mano de
obra calificada, materia prima, equipo, maquinaria y tecnología. Estos bienes
son escasos y no todos ellos cuentan con la misma calidad; por otro lado, las
organizaciones a partir de la globalización, se están enfrentando a un mercado
cada vez más segmentado y más demandante en la obtención de una justa relación
entre precio y calidad.
La
consultoría de empresas es un método que ayuda a las organizaciones y a su
personal en el logro del mejoramiento de las habilidades de administración,
tanto de manera individual como en equipo. Los consultores para ser eficaces,
deben ser capaces de manejar las técnicas de consultoría así como respetar las
normas de conducta fundamentales de la profesión del consultor,
Servicio:
Profesional:
La
consultoría proporciona conocimientos teóricos y técnicas profesionales,
desarrolladas por el mismo consultor, que sirven de base para resolver la
situación específica de cada empresa cliente. La experiencia es otro factor muy
importante en la consultoría.
Ésta
se va desarrollando a lo largo de la trayectoria del consultor, con cada nueva
consultoría. Esto le permite al consultor tener una óptica diferente y definir
tendencias y patrones en industrias, giros o tamaños de empresas.
Consultivo:
La
clave de esta característica es la parte de asesoramiento, como lo propone el
enfoque funcional. El consultor no está facultado para modificar o tomar
decisiones dentro de la empresa cliente. Pero sí debe de contar con habilidades
interpersonales y de comunicación que le permitan aconsejar de una manera
adecuada, en el momento oportuno a la persona correcta.
Independiente:
La
independencia del consultor radica en la posición que toma en el proceso de
consultoría y es un componente ético clave. El consultor es ajeno a la
organización (no es un empleado de la organización) y, por tanto, debe ser
objetivo en sus consejos y recomendaciones. Debe actuar con franqueza, aun
cuando la empresa cliente sea de alguien conocido o cercano a él.
Temporal:
El
servicio de consultoría tiene una fecha de inicio y de terminación. Los
clientes solicitan el servicio de consultoría por un tiempo limitado. La fecha
de término depende de las necesidades del cliente y si éste desea que el
consultor se quede durante la implementación y evaluación de las
recomendaciones ofrecidas.
Comercial:
El
consultor dedicado al cien por ciento a ofrecer servicios de consultoría
requiere una remuneración por esto. El consultor “vende”, pone un precio a sus
conocimientos, habilidades y experiencia. Aun cuando hay consultorías a
organizaciones no gubernamentales (ONG), el consultor que vive de este servicio
debe de apreciar su experiencia y obtener un beneficio por ella.
Limitado:
Esta
característica está muy relacionada con la temporal. El consultor acude a la
empresa cliente a resolver una situación muy puntual, con una fecha de inicio y
fin y, por tanto, no se ocupa de otras cuestiones, no es primordial y necesaria
su participación en el funcionamiento eficiente de la organización
1.3 Profesionalismo
y la ética en la consultoría.
LA ÉTICA DE LA CONSULTORÍA
Las tareas primordiales de un consultor
son realizar un estudio diagnóstico, recaudar datos, el desarrollo y evaluación
de alternativas para poder dar algunas soluciones a una problemática específica
de una empresa. Las consultorías de estrategia son las que se especializan en
los estudios, pues en general las empresas de consultoría tienden a que el
consultor participe de manera activa en la implementación de sus
recomendaciones y posteriormente se quede a verificar que el cliente se
beneficie de su trabajo. Así mismo, un buen consultor se preocupa tanto de la
producción como del producto. Aunque hay consultorías que sólo se preocupan por
eliminar productos no sustentables o aumentar la producción de ciertos
productos y posibles conflictos de interés, la falta de confidencialidad y
otros temas éticos han generado estándares profesionales con que los
consultores deben cumplir.
Cada empresa de consultoría ha establecido
códigos de ética profesional y todos los integrantes deben garantizar
cumplirlos. El código de ética de los consultores A pesar de que los códigos
pueden variar, todos los estándares buscan proteger al cliente.
Entre estas cláusulas se pueden
encontrar:
ü Confidencialidad
y resguardo de información.
ü La
consultoría no puede beneficiarse de los conocimientos que adquiera de los
clientes.
ü No
está permitido atender a la competencia de una empresa que ya se atendió.
ü El
consultor no puede garantizar resultados específicos, ya que muchas veces
dependen de factores ajenos al consultor.
ü Cada
proceso, método o técnica que el consultor desarrolle en una empresa debe ser
explicado para que se pueda echar mano de él sin que el consultor tenga que
volver a asesorar.
ü Las
cuotas adicionales o ayuda de consultores intermediarios no es aceptable.
Si bien es cierto el concepto de la
ética es complejo y propio de cada disciplina, aquí daremos una lista de los
errores profesionales en los que no debe incurrir:
ü Dejar
de comprender que el cliente no quiere cambiar.
ü Cambiar
únicamente un subsistema.
ü Aceptar
únicamente los cambios de abajo hacia arriba.
ü Utilización
desequilibrada del proceso.
ü La
creación de una sobrecarga de cambio.
ü Crear
cambio por el cambio.
ü Imponer
los propios valores del consultor.
ü Un apego inadecuado hacia el cliente.
ü El
fracaso en no conseguir ser lo suficientemente franco.
ü No
conseguir reconocer la propia resistencia al cambio.
ü La
pérdida de objetividad profesional.
ü No
buscar ayuda cuando se está fuera de terrenos conocidos.
ü Asumir
que la marca del consultor para efectuar los procesos de cambio es siempre la
respuesta a los problemas que presentan las organizaciones.
Las
razones para dedicarse a la consultoría organizacional son entre otras, las
siguientes:
ü Las
empresas en su proceso de disminución de estructura, tienden y tenderán a
contratar todos los procesos que están fuera de la cadena de valor a terceros
especializados: es más económico y mejor.
ü Cada vez más, en un ambiente globalizado,
muchas empresas han logrado entender que la única forma de obtener rentabilidad
sostenible en el tiempo es a través de la gente y del desarrollo de sus
competencias.
ü Cada
vez más, hay menos posibilidades de trabajo profesional y muchas más en la
labor de consultoría, la cual está creciendo a tasas del 20% anual.
ü La
consultoría es una opción cuando un profesional decide cambiar de empleo de
manera voluntaria o por decisión de la empresa. Algunas preguntas que se
debería hacer antes de iniciarse en consultoría son las siguientes:
ü ¿Qué ingresos deseo alcanzar?
ü ¿Deseo
ser un consultor de éxito o un buen consultor?
ü ¿Quiero
ser consultor todo el tiempo o por tiempo parcial?
ü ¿Existe
equilibrio entre las oportunidades y los riesgos? n ¿Quiere ser especialista o
generalista?
ü ¿Quiere
ser operativo o consultivo? Entre los rasgos esenciales tenemos:
Entre los rasgos subordinados encontramos:
Finalmente,
en el ejercicio hay que evitar clientes indeseables, de manera que busque
aquellos que:
1.4 El papel del
Administrador en la consultoría
Al
expandirse la consultoría de empresas, hubo una época en que prácticamente
cualquier persona podía llamarse consultor y empezar a ejercer como tal. En sus
primeros años la ocupación atraía a individuos buenos, malos y mediocres. La
conciencia y el comportamiento profesionales surgen cuando a la posesión de
unos pocos conocimientos, característica de la primera época, sucede la
aplicación competente de un cuerpo de conocimientos de aceptación general según
normas de conducta reconocidas.
1.4.1 Conocimientos teóricos
y prácticos
Existe
un cuerpo definido de conocimientos propios de la profesión que se pueden
adquirir mediante un sistema de enseñanza y capacitación profesional. El nivel
necesario de conocimientos profesionales no se alcanza sin cierto número de
años de experiencia práctica, además de una enseñanza superior completa, de
preferencia con la orientación dé miembros experimentados de la profesión.
Además, la práctica de la profesión mantiene constantemente al día los avances
importantes en la teoría y la práctica
El
profesional pone sus conocimientos teóricos y su experiencia a disposición de
los clientes a los que presta servicios a cambio de una remuneración apropiada.
Los verdaderos profesionales se caracterizan por el “espíritu de servicio”:
atienden a los intereses y necesidades de su cliente, a los que subordinan su
propio interés. Sin embargo, consideran el interés del cliente desde una
perspectiva social más amplia y tienen presentes las necesidades y los
intereses sociales mientras prestan servicio a los clientes individuales.
• La
competencia técnica del consultor es la base del enfoque profesional. Sobre
todo, debe poseer el tipo de conocimientos teóricos y prácticos necesarios para
un cliente particular. Por regla general, el consultor debe poder y querer
evaluar críticamente sus propios conocimientos teóricos y prácticos al
considerar un nuevo contrato o al llegar en su cometido, a un punto en el que
se necesitan otras competencias.
En los círculos de los consultores, la posición
imperante con respecto a las comisiones es la siguiente:
• Una
comisión pagada por el consultor al cliente o a alguno de sus empleados para
obtener un contrato, o para que se acepten sus propuestas, es contraria a la
ética;
• Una
comisión aceptada por el consultor para hacer ciertas recomendaciones, que
pueden estar relacionadas con una cuestión de la organización cliente, la
elección de un proveedor u otro asunto en el que es probable que la elección
propuesta por él consultor afecte a la decisión del cliente, es también
contraria al código deontológico;
• Una
comisión pagada por el consultor a una persona u organización que representa al
cliente, o que actúa como intermediario de una manera análoga, es aceptable en
la mayoría de los casos; esas comisiones son una práctica común en muchos
países; no obstante él cliente debe estar al tanto de esa posibilidad y
considerarla aceptable.
• Los
contratos, de consultoría a menudo entrañan aspectos en los que el interés del
cliente puede estar real o potencialmente en conflicto con los intereses sociales más amplios. O el
consultor puede descubrir prácticas que, según las normas sociales imperantes o
su opinión personal, son socialmente nocivas o indeseables, cuando no ilegales.
• A
pesar de años de investigación y de la proliferación de publicaciones, el
concepto de ética gerencial y empresarial sigue siendo vago y polémico. Es
cierto que existen situaciones extremas de clientes que participan en tratos
ilegales o fraudulentos. Una empresa de consultaría profesional se retiraría de
un cometido, si hubiera descubierto o sospechando un comportamiento del cliente
de ese tipo. La inmensa mayoría de las situaciones son menos claras y
recomendar una línea de acción que
satisfaga los criterios comerciales y éticos puede entrañar opciones difíciles.
Como mínimo, el consultor debería señalar a la atención del cliente la
posibilidad de conflicto entre esos criterios. La solución óptima consistiría
en que el consultor y el cliente adopten
juntos decisiones en las que el interés de la empresa y la ética no estén en
conflicto.
• Determinar
qué puede considerarse ético en un contexto determinado es de por sí difícil.
Las normas éticas son normas sociales y relacionadas con la cultura, y
diferentes grupos sociales pueden tener opiniones discrepantes. Los consultores
aportarían poca ayuda a los clientes si adoptaran una postura moralista. Pueden
ser más útiles sugiriendo cómo reducir al mínimo las consecuencias
potencialmente nocivas de las decisiones de la empresa, o cómo optimizar esas
decisiones en lo que se refiere a los beneficios financieros y sociales que se
aportan a los diversos intereses en juego.
Competencias
del administrador
• Elaborar
diagnósticos y sistemas de apoyo, que le generen a la organización la
posibilidad de ser más eficaz y eficiente, a través de la consultoría de
empresas.
• Establecer
mecanismos de intervención adecuados a la problemática que se presenta en las
organizaciones por intervenir y/o asesorar.
• Desarrollar
y aplicar habilidades directivas de motivación, manejo de conflicto, formación
de equipos de trabajo, comunicación efectiva y toma de decisiones con la
finalidad de resolver situaciones reales en la vida cotidiana y profesional,
proponiendo soluciones efectivas.
La
certificación constituye un paso hacia un reconocimiento amplio de la
consultoría de empresas como una autentica profesión. Hoy en día se busca tener
una garantía de que los consultores de empresas que participan en las
decisiones importantes en los sectores privado y público sean profesionales
probados.
Para
promover y uniformar la certificación en todo el mundo el consejo internacional
de los institutos de consultoría de empresas ha establecido un modelo
internacional como conjunto de requisitos mínimos para pasar los procedimientos
de certificación nacionales.
El
modelo tiene por objeto alcanzar una reciprocidad internacional entre los
institutos miembros, gracias a la cual la certificación otorgada por un
instituto miembro sea reconocida por otros institutos que participan en el
sistema.
Sin
embargo el avance ha sido lento y con situaciones polémicas.
En
México, a propuesta de las asociaciones de empresas de consultoría y otras
organizaciones como son la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría (CNEC) y
la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), se creó la Norma
Técnica de Competencia Laboral (NTCL) denominada "Consultoría
General" cuya emisión y validación correspondió al Consejo de Normalización
y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER).
La
certificación es un proceso que inicia con la evaluación de la competencia
laboral de las personas por parte de los Centros Evaluadores y Evaluadores
Independientes acreditados, los cuales someten los resultados de la evaluación
mencionada a los Organismos Certificadores para el dictamen de certificación de
la competencia laboral correspondiente.
CERTIFICACION
DE LOS CENTROS EVALUADORES (CERTIFICADORES)
Para
que un Centro Evaluador o Evaluador Independiente pueda evaluar con fines de
certificación, las competencias de las personas con base en un determinado
Estándar de Competencia, deberá cumplir los requisitos ante algún Organismo
Certificador autorizado por CONOCER, quien emitirá una autorización para el inicio
de sus operaciones.
Para
acceder a la certificación, el candidato deberá someterse a un examen y
acreditar las cuatro unidades que se describen en la norma técnica
correspondiente, en este caso, la de Consultoría General.
Consideraciones
*
La certificación no puede sino garantizar la
aplicación de criterios generales y bastante elementales de aplicación a la
profesión.
*
La certificación no puede probar que el
consultor sea idóneo para un trabajo determinado
*
Que la consultoría es un negocio en sí y que un
consultor que pasa la prueba del mercado encontrando un número suficiente de
clientes no necesita ningún documento que certifique su competencia.
1.5 Tipos de
consultores
Tipos de Consultores
Los consultores pueden ser “externos” a
la organización, que es el caso más generalizado cuando se desea aplicar
enfoques o técnicas sobre los cuales la organización no cuenta con
especialistas; o internos, cuando se utilizan directivos o especialistas de la
propia organización. Entre las ventajas de los “consultores externos” se
señalan que: es independiente, tiene un juicio “fresco, imparcial y no
comprometido” con los problemas de la organización, maneja experiencias de
otras organizaciones, puede tener más credibilidad que miembros de la
organización. Entre las desventajas están que: no conoce la estructura, la
cultura organizacional ni la empresa, por tanto, debe emplear algún tiempo en
familiarizarse con el medio, aunque nunca conocerá la organización como los que “viven” en ella. En el caso de los
“consultores internos” entre sus ventajas se encuentran que: conocen la
estructura, las personas y los procedimientos, esta “disponible” todo el
tiempo, es un especialista en algún área de la empresa, conoce los problemas a
fondo. Entre las desventajas se encuentran que: se le considera de la “familia”
y, por tanto, puede tener menos credibilidad y autoridad que un externo, puede
influenciarse por la “historia” y prejuicios sobre procesos y personas, no puede
aportar experiencias de otros lugares.
Programa Consultores PYME con
Metodología JICA
Estos materiales son propiedad de JICA
(Agencia de Cooperación Internacional del Japón) con derecho de uso autorizado
para la Secretaría de Economía, por lo cual no podrán ser utilizados para su reproducción parcial o total
sin autorización previa por escrito, de esta última.
Además podemos decir que existen dos
clases de consultores:
Consultor Junior: es aquél que tiene
poca experiencia en el manejo de casos de empresas y su personal y pregunta:
¿qué quieres hacer?
Consultor Senior: persona con
experiencia y visión empresarial y dice: así veo las cosas, no puedo decirte lo
que quieres escuchar
ACTITUDES
Consultor Junior
|
Consultor Senior
|
Comienza a conocer las dinámicas que se manejan en la empresa en
particular
|
Conoce las
dinámicas que interactúan en el mercado
|
conocimiento
se concentra en las estrategias de la empresa en que se encuentra
|
Conoce la
estrategia del grupo empresarial por entero
|
Se alinea a lo que
el cliente quiere hacer
|
Es creativo en la dinámica del cliente
|
Poco conocimiento del área de negocio, se limita a los procesos
|
Involucrado con el
medio a través de la lectura de temas de actualidad: el cliente espera que
sepas de negocios
|
Su intervención es espontánea
|
Crea metodología de intervención con el cliente
|
Supervisa y ejecuta al mismo tiempo
|
No supervisa lo que no ha ejecutado
|
APTITUDES
Consultor Junior
|
Consultor Senior
|
Juventud
|
Experiencia
|
Superficialidad
|
Profundidad
|
Su manejo se basa en
Teorías
|
Involucrado en los
negocios
|
Herramientas:
puede ser más creativo
|
Herramientas: se
pueden enlatar
|
Utiliza medios publicitarios para anunciar sus
servicios
|
Sus servicios son
conocidos por medio de referencias en el medio en el que se mueve
|
Entrega el trabajo
en fechas
|
Agrega valor
económico a su trabajo, eficiencia y eficacia.
|
Conclusión
La consultoría sea ha convertido en los últimos años, un
servicio básico a donde muchas empresas recurren, para que puedan presentarle
distintas soluciones a un problema en particular que le aqueja. Una consultoría está conformada por personas
capacitadas, que cuentan con el conocimiento teórico y practico, para realizar
el diagnóstico de la empresa y presentarle las posibles soluciones de mejora. Aunque,
cabe señalar que un consultor no precisamente tiene la solución al problema,
implica la colaboración de la empresa, y que se haga uso de los recursos
necesarios para obtener los resultados.
Una consultoría, ofrece una infinidad de servicios, que
pueden ser de gran ayuda para las empresas, aunque muchas no pueden considerarlo
importante, además que implica un desembolso, es un gasto que la empresa debe
efectuará, pero sin dunda ofrece muchos beneficios.
En nuestro país existen muchas pymes, que son las que
realizan un gran aporte al PIB del país, y que generan empleos para la
sociedad. Sin embargo, muchos de estos negocios, se han visto afectados por la
competencia desleal ante empresas trasnacionales. Por lo que, recurrir a una consultoría
puede ser beneficioso para un buen funcionamiento de la pyme.
Bibliografía
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